A todos los papás se les queda la misma cara cuando les dicen que su hijo tiene moluscos contagiosos, ya que no suelen conocerlos.

Son una infección de la piel causada por un virus, concretamente por virus del grupo poxvirus, que ocasionan pequeñas pápulas traslúcidas y hemisféricas parecidas a perlitas, y se contagian a través del frote o rasgado.

Cuando un niño lo tiene, se rasca llevándose restos de la verruga y del virus bajo las uñas, así, cuándo araña a otro, inocula el virus.

Los niños con piel atópica son más propensos a este tipo de contagios.

Aparición de los moluscos contagiosos:

Su aparición es más frecuente en niños de los 2 a 11 años pudiéndose producir brotes en colegios y guarderías. También es habitual en adolescentes y adultos, siendo la vía de contagio más predominante en este grupo la transmisión sexual.

Suele empezar con una única verruga, pero es frecuente que, por rascado, vayan apareciendo cada vez más.

El contagio suele producirse en verano, ya que la piel está más expuesta.

Los padres acuden a la consulta cuando se dan cuenta de las lesiones y ven que pasan semanas sin que desaparezcan.

Al final el sistema inmunitario acaba desarrollando anticuerpos que eliminan el virus, desapareciendo las verrugas sin dejar señal, aunque eso puede tardar entre 6 y 18 meses. Mientras esto ocurre, pueden aparecer en algunos casos decenas de berrugas que pueden resultar bastante molestas, especialmente en zonas donde éstas rozan.

Tratamiento:

El más simple consiste en la eliminación del molusco, es rápido y efectivo, aunque doloroso.

  • Eliminarlo directamente por curetage. Una pequeña cuchilla que al pasarla sobre la piel elimina la lesión.
  • Quemar la lesión con frío o productos químicos.

Cuando hay muchas lesiones, se puede aplicar cremas para intentar reducir su número y luego eliminar las pocas que queden por raspado o quemadura

Cualquiera de los dos métodos deja una señal con menos coloración en la piel que con el tiempo se va atenuando y adquiere el mismo tono de la piel que le rodea.

¿Cómo evitarlos?

  • Mantener la piel convenientemente hidratada.
  • Mantener el sistema inmunitario en condiciones óptimas.
  • No compartir toallas, ropas, ni utensilios de aseo personal.
  • No compartir material de piscina, churros, tablas, burbujas, etc.
  • En adolescentes, usar más que conveniente el uso del preservativo, aunque este método no protegerá las partes que queden expuestas al aire.

El período de incubación de los moluscos contagiosos es de seis a ocho semanas, tras las que aparecen dichas perlitas, por lo que recordar que la higiene de manos vuelve a ser un punto clave para evitar diseminación y contagio.

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