El retraso de la maternidad es algo muy habitual en España. Tener hijos o no depende de la estabilidad económica y profesional de la pareja. En determinadas ocasiones, ese estado de tranquilidad y calma, no llega hasta pasados los cuarenta años de edad. ¿Qué riesgos implica quedarse embarazada a esta edad? ¿La cantidad de óvulos que tenemos en los ovarios desciende? ¿Los embarazos a esas edades se hacen mediante métodos de inseminación artificial? En el siguiente artículo de Go4Baby respondemos a todas estas preguntas explicándolas con todos los datos técnicos necesarios.

Hablar de maternidad tardía es fijar los 35 años como punto de inflexión. A partir de ahí las condiciones empiezan a cambiar ligeramente. En primer lugar, el número de óvulos que tenemos en los ovarios es menor. Por este motivo, los embarazos que se producen en nuestro país de mujeres con edades comprendidas entre los 42 y 45 años, se hace mediante la donación de óvulos.

Es importante resaltar que la edad no siempre es un factor que hace que la maternidad sea algo más complejo y delicado. Todo depende del estado físico general en que se encuentre la mujer. Desde Go4Baby sabemos que es fundamental hacer una serie de pruebas. Nos estamos refiriendo a una analítica, un electrocardiograma, medición de la tensión arterial, controles mamográficos y estado cardiovascular. Solamente así comprobaremos si pueden enfrentarse al reto de la maternidad.

Medición del estado de fertilidad mediante una ecografía:

Una de las comprobaciones previas que hay que hacer antes de iniciar la maternidad con tranquilidad, es la de la fertilidad. Así sabremos la cantidad de óvulos que tiene en reserva la mujer que quiere quedarse embarazada. Este procedimiento se hace con una ecografía que se encarga de contar el número de folículos en los ovarios. Después, los ginecólogos, hacen la valoración final del estado de fertilidad que puede ser baja, normal o buena. Por si fuera poco, también tenemos otra forma de saber el número exacto de folículos ováricos mediante el análisis de la hormona antimulleriana.

¿Es mejor ser madre a los 30 que a los 40? Esta pregunta parece fácil de contestar, pero cada edad, hay unas consideraciones que tenemos que tener muy en cuenta. A los 30 las mujeres que deciden que ya es hora de que la maternidad entre en sus vidas, tienen un estado óptimo de salud. Los embarazos que tenemos planificados no tienen complicaciones. Pero, a partir de esta edad, es cuando la fertilidad comienza a descender y suele ocurrir que opten por tratamientos de fertilidad. ¿Y qué sucede a partir de los 35? Están física y nutricionalmente más preparadas para un embarazo. Se cuidan mucho más. Sin embargo, tenemos que vigilar la cantidad de óvulos y la posibilidad de que se produzcan ciertas alteraciones en los cromosomas.

Seguimiento de la maternidad en mujeres de más de 35 años:

En Go4Baby recomendamos a las mujeres de más de 35 años que lleven un seguimiento especializado por parte de los profesionales médicos. Es habitual practicar la amniocentesis a estas edades para descartar así las malformaciones en el feto. Además, también podemos saber si el feto padece el Síndrome de Down. Otras pruebas adicionales a las que se someten las embarazadas de 35 años en adelante son aquellas de estudio de las vellosidades coriónicas. Sirven exactamente para tomar una muestra del tejido coriónico que rodea a la placenta.

Además, analizando la sangre de la madre trabajamos para controlar el Síndrome de Down y la espina bífida. Por su parte, la translucencia nucal, se encarga de medir el espesor que tiene la nuca del feto donde se aloja líquido. Así también tenemos controlado el Síndrome de Down. Otros riesgos añadidos que tenemos a partir de estas edades son: hipertensión, preeclampsia, partos prematuros, partos más largos o pérdidas de orina, entre otros. Cualquier duda sobre maternidad tardía la resolvemos en Go4Baby.

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